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martes, 24 de noviembre de 2009

ENFERMEDADES INFECCIOSAS DE TRANSMISIÓN HÍDRICA – Metahemoglobinemia

En los niños pequeños, los nitratos en el agua de bebida pueden provocar
metahemoglobinemia, un diagnóstico frecuente en las guardias pediátricas del
conurbano bonaerense.

Luego de ingeridos, los nitratos son reducidos a nitritos. Cuando éstos se absorben se
combinan en la sangre con la hemoglobina y forman metahemoglobina.

La metahemoglobina no puede transportar oxígeno y sobreviene un cuadro de cianosis grave conocido como “síndrome del bebé azul”. La sangre adopta un aspecto achocolatado. Cuando la metahemoglobina supera el 70% de la concentración total de hemoglobina se produce
muerte del bebé por privación de oxígeno.

Los nitritos pueden también combinarse con otras sustancias para formar
nitrosaminas y otros potentes cancerígenos.

Existen evidencias epidemiológicas de que a largo plazo aumentaría la incidencia de enfermedades malignas, especialmente de localización digestiva.

El Código Alimentario Argentino establece que el valor límite para nitratos en agua
de bebida es de 45 mg/litro, que a su vez es el límite recomendado por la OMS.

En la referida zona se han procesado y analizado muestras con tenores de nitratos que oscilan entre los 45 y 490 mg/litro y aún más, pudiendo llegar en algunos casos a 1800 mg/litro.xi

No obstante su peligrosidad, no existen estadísticas oficiales, por cuanto la enfermedad no es de denuncia obligatoria. Las edades más frecuentes de los
pacientes registrados oscilan en el rango de 12 días a 4 meses, y en su mayoría
pertenecen a familias de bajos recursos económicos con serias deficiencias en el
abastecimiento de agua potable y disposición de excretas.

Nombres alternativos :Enfermedad de la hemoglobina M; Deficiencia de reductasa en eritrocitos; Deficiencia generalizada de reductasa Causas, incidencia y factores de riesgo La metahemoglobinemia se puede transmitir de padres a hijos (hereditaria) o puede resultar de la exposición a ciertas drogas, químicos o alimentos (adquirida).Hay dos formas de metahemoglobinemia hereditaria. La primera forma es un trastorno autosómico recesivo, lo cual significa que es transmitido por ambos padres que generalmente no padecen el trastorno en sí y ocurre cuando hay un problema con una enzima llamada citocromo b5 reductasa. Existen dos subtipos de la metahemoglobinemia autosómica recesiva.
El tipo 1, también llamado deficiencia de reductasa en eritrocitos, ocurre cuando los glóbulos rojos carecen de la enzima. El tipo 2, también llamado deficiencia generalizada de reductasa, ocurre cuando la enzima no funciona en ninguna parte del cuerpo.
La segunda forma de la metahemoglobinemia hereditaria, llamada enfermedad de la hemoglobina M, es causada por defectos en la molécula de hemoglobina en sí y es un trastorno autosómico dominante. Esto significa que sólo uno de los padres necesita transmitirle al hijo el gen anormal para que éste herede la enfermedad.La metahemoglobinemia adquirida es más común que las formas hereditarias y ocurre después de la exposición a ciertos químicos y drogas como:Anestésicos como benzocaína y xilocaína Benceno Ciertos antibióticos (incluyendo dapsona y cloroquina) Nitritos (usados como aditivos para la conservación de las carnes) La afección también puede ocurrir en bebés alimentados con demasiados vegetales que contienen nitratos, como las remolachas.Síntomas Los síntomas de la metahemoglobinemia tipo 1 (deficiencia de reductasa en eritrocitos) abarcan:Coloración azulada de la piel y membranas mucosas
Los síntomas de la metahemoglobinemia tipo 2 (deficiencia generalizada de reductasa) abarcan:Retraso en el desarrollo Retraso en el crecimiento Retardo mental Convulsiones Los síntomas de la enfermedad de la hemoglobina M abarcan:Coloración azulada de la piel y membranas mucosas Descomposición leve de los glóbulos rojos
Los síntomas de la metahemoglobinemia adquirida abarcan:Coloración azulada de la piel y membranas mucosas Dolor de cabeza Fatiga Dificultad respiratoria Falta de energía Signos y exámenes La metahemoglobinemia se puede diagnosticar con un examen de sangre.Un bebé que padezca esta afección tendrá una coloración azulada de la piel (cianosis) al nacer o poco después. Los resultados de la gasometría arterial y la oximetría de pulso serán normales, lo cual hace que la afección sea difícil de diagnosticar. Tratamiento Se utiliza un medicamento llamado azul de metileno para tratar a las personas con metahemoglobinemia severa. Nota: el azul de metileno puede ser peligroso en los pacientes que tienen o pueden estar en riesgo de padecer una enfermedad sanguínea hereditaria, llamada deficiencia de G6PD, y no se debe utilizar. En caso de presentarse dicha deficiencia, se le debe comentar al médico antes de que se administre el tratamiento.El ácido ascórbico también se puede utilizar para reducir el nivel de metahemoglobina.Los tratamientos alternativos abarcan oxigenoterapia hiperbárica y exanguinotransfusiones.En la mayoría de los casos de metahemoglobinemia adquirida y leve no se requiere tratamiento, aparte de evitar el medicamento o químico que causó el problema. Sin embargo, se puede necesitar tratamiento, como una transfusión, en casos severos.Expectativas (pronóstico) Las personas con metahemoglobinemia tipo 1 y la enfermedad de la hemoglobina M generalmente se recuperan sin problema. La metahemoglobinemia tipo 2 es mucho más grave y generalmente causa la muerte en los primeros años de vida.Las personas con metahemoglobinemia adquirida generalmente se recuperan fácilmente una vez que se evite la droga, el alimento o el químico que causó el problema.Complicaciones Shock Convulsiones Muerte Situaciones que requieren asistencia médica Se debe consultar al médico si hay antecedentes familiares de metahemoglobinemia y se desarrollan síntomas de este trastorno.Igualmente, se debe acudir al médico o al servicio de urgencias inmediatamente si se presenta dificultad respiratoria grave.Prevención Se recomienda la asesoría genética para las parejas con antecedentes familiares de metahemoglobinemia que estén pensando en tener hijos.

ENFERMEDADES INFECCIOSAS DE TRANSMISIÓN HÍDRICA – Criptosporidiosis

En los últimos años, la criptosporidiosis ha sido reconocida como una importante
causa de enfermedad diarreica, y el agua sirvió de vehículo responsable de la
transmisión de numerosos brotes. El alto número de ooquistes eliminados por los
humanos y los animales, la baja dosis infectante y su resistencia a desinfectantes son
algunos de los factores que contribuyen al riesgo x.

La criptosporidiosis constituye uno de los mayores problemas de salud pública en el mundo, hasta el punto de ser considerada en la actualidad como una enfermedad emergente. Se trata de una zoonosis de transmisión fecal-oral producida tras la ingestión de ooquistes de Cryptosporidium excretados en las heces de animales o humanos.

Aunque la infección puede ocurrir de forma esporádica, son cada vez más frecuentes los brotes epidémicos, generalmente de transmisión hídrica, asociados a aguas de bebida contaminadas, pozos, aguas superficiales y de la red de abastecimiento público, incluso filtradas y tratadas.

La resistencia del protozoo a la cloración ha provocado la aparición de epidemias en muchos países industrializados, algunas de ellas de gran magnitud con afectación de miles de personas.

Desde 1982 el número de casos se ha incrementado espectacularmente debido a la epidemia del sida.

En los últimos años se han incorporado nuevas técnicas para el diagnóstico de la criptosporidiosis, identificación de la especie y genotipado. Se dispone de muchas dianas para la caracterización genética y de procedimientos muy sensibles para la detección de los ooquistes, incluso para identificar aquellos con capacidad infectiva para el hombre.

Es prioritario intensificar el uso de estas técnicas, tanto para mejorar el diagnóstico clínico, sobre todo durante los brotes diarreicos, como para identificar el origen de la contaminación, informar de su importancia para la salud pública y entender mejor la epidemiología de la criptosporidiosis.

Los recientes avances metodológicos están favoreciendo el control de los brotes y han venido a demostrar el riesgo de transmisión hídrica de la enfermedad. Es necesario potenciar la vigilancia de este patógeno impulsando tanto su declaración a través del Sistema de Información Microbiológica como su búsqueda en brotes de etiología desconocida compatibles con criptosporidiosis.

Así mismo, se debería reforzar la coordinación con los responsables de Sanidad Ambiental para incidir en la vigilancia de Cryptosporidium en redes de abastecimiento de agua y en piscinas.

CARACTERÍSTICAS Y CICLO BIOLÓGICO DE Cryptosporidium

La primera descripción de Cryptosporidium parvum la realizó Tyzzer en 1910, aunque hasta 1976 no se relacionó con enfermedad en el hombre. Desde entonces, y especialmente en las dos últimas décadas, se le ha implicado como agente productor de brotes transmitidos por el agua o los alimentos con manifestaciones gastrointestinales tanto en inmunocompetentes como en inmunodeprimidos.

La infección se caracteriza por una diarrea típicamente acuosa cuya duración es de días a semanas.

En pacientes inmunocompetentes la enfermedad es autolimitada mientras que en inmunodeprimidos la infección se cronifica y puede resultar fatal.

Cryptosporidium es un coccidio entérico, parásito intracelular taxonómicamente incluido en el Phylum Apicomplexa, clase Coccidia y familia Cryptosporidiae. Las técnicas moleculares han permitido identificar 13 especies diferentes, que se relacionan en la tabla 1.

Tabla 1. Especies descritas y hospedadores habituales.
Especie - Detección en:
Cryptosporidium parvum - Rumiantes y humanos
C. hominis - Humanos
C. muris - Roedores, otros mamíferos
C. andersoni - Ganado vacuno
C. wrairi - Cobayas
C. felis - Gatos
C. canis - Perros
C. meleagridis - Pavos, aves y humanos
C. baileyi - Pollos y pájaros
C. galli - Pájaros
C. serpentis - Lagartos, serpientes
C. saurophilum - Lagartos, serpientes
C. molnari - Peces

El género Cryptosporidium se diferencia de otros coccidios en que su ciclo vital se desarrolla dentro de la célula, pero en una vacuola extracitoplasmática.

La infección se produce por la ingestión de esporoquistes que contienen en su interior cuatro esporozoítos, que se liberan en el intestino y penetran en los enterocitos donde se producen sucesivamente la esquizogonia, gametogonia y esporogonia y dan lugar a los ooquistes que son eliminados a la luz intestinal.

El 20% de ellos carecen de la doble pared que los hace resistentes a las condiciones ambientales y liberan los esporozoitos en la luz intestinal produciendo una reinfección endógena.

Este mecanismo de autoinfección es muy importante clínicamente ya que explica cómo un pequeño inóculo puede llegar a producir una infección persistente, muy grave, en inmunodeprimidos.

El que la esporogonia suceda dentro de los enterocitos es la razón por la que los ooquistes de C. parvum son ya infecciosos cuando son expulsados en las heces.

En el medio ambiente se mantienen infecciosos durante meses en un intervalo amplio de temperaturas.

EPIDEMIOLOGÍA DE LA CRIPTOSPORIDIOSIS

La infección puede transmitirse de animal a persona, de persona a persona, a través del agua y los alimentos contaminados con material fecal, o por contacto con superficies medioambientales contaminadas.

La transmisión animal ha sido claramente documentada con los dos genotipos predominantes de C. parvum, 1 y 2.

Los grandes brotes se han asociado fundamentalmente al agua, ya sea aguas de bebida (de grifo, lagos, arroyos) o por contacto con aguas de recreo.

Se han demostrado pocos brotes por ingesta de alimentos y sólo un brote en Maine, EEUU, fue definitivamente asociado con zumo fresco de manzana.

En otros brotes alimenticios se ha implicado a los manipuladores de éstos.

En contraste con los escasos datos epidemiológicos que implican a los animales domésticos como fuente de criptosporidiosis en humanos, la transmisión de C. parvum desde becerros es inequívoca; se estima que el 50% de los becerros de las vaquerías excretan ooquistes y que el parásito está presente en más del 90% de los establos.

La alta prevalencia de animales infectados aconseja prudencia en la ingesta de leche no pasteurizada, incluso en población sana.

Cryptosporidium hominis afecta únicamente al hombre y ha sido responsable de muchos brotes en todo el mundo, mientras que C. parvum, que parece ser el principal implicado en Europa, es capaz de infectar también a todas las especies de mamíferos, especialmente a animales recién nacidos; el genotipo 1 es el que más se aísla en humanos en la mayoría de los estudios y se asocia a una mayor intensidad y duración de la parasitosis. Otras especies de Cryptosporidium no se consideraban hasta hace poco patógenas para el hombre. Sin embargo, en los últimos años, se han descrito más de 40 casos de infección por C. felis, C. meleagridis, C. canis, C. muris y C. baileyi, todos ellos en pacientes infectados por el virus de la inmunodefieciencia humana (VIH).

Las enfermedades transmitidas a través del agua, como la criptosporidiosis, están influenciadas por factores biológicos, medioambientales y comunitarios.

La elevada incidencia de la infección en la población y en los animales, el alto porcentaje de excreción de quistes y la estabilidad e infectividad de los mismos [dosis infectiva del 50% (ID50): 10-1042 ooquistes] son los factores biológicos que contribuyen a la alta concentración de parásitos en las aguas medioambientales y a la diseminación de la enfermedad.

La procedencia del agua es uno de los factores medioambientales clave; así, por ejemplo, las aguas residuales y las que reciben excrementos de ganado tienen una concentración diez a cien veces mayor de ooquistes.

En las muestras examinadas de aguas superficiales se han encontrado ooquistes en un porcentaje entre el 4% y el 100%, con unos niveles entre 0,1 y 104ooquistes/100 l, dependiendo del impacto de aguas residuales y de animales.

Las aguas de bebida de origen superficial son más susceptibles de contaminación que las profundas.

Los factores climáticos que se asocian a elevadas concentraciones de ooquistes en el agua son la temperatura (incrementan su supervivencia las bajas temperaturas) y los aguaceros.

El tipo de clima ha sido considerado, hipotéticamente, como un factor mayor en la transmisión de la criptosporidiosis.

Se ha descrito relación entre el incremento de lluvias torrenciales y la elevación de la concentración de ooquistes de Cryptosporidium y Giardia en aguas de ríos.

Finalmente, entre los factores comunitarios, se incluyen los sistemas de distribución de las aguas de bebida y de recreo, que condicionan la probabilidad de que los ooquistes se diseminen en el medio ambiente.

Del tipo de tratamiento del agua potable (filtración y desinfección) y de la precisión del mismo dependerá el impacto del patógeno en el agua.

Brotes transmitidos por el agua se han descrito por todo el mundo.

En general, puede decirse que las lluvias torrenciales son una importante variable en los brotes por aguas de bebida y los accidentes fecales en los brotes por aguas de recreo.

Las aguas de bebida responsables de estos brotes incluyen aguas superficiales (lagos, ríos, arroyos), pozos y manantiales. Sin embargo, sucede que aunque en la mayoría de los países ocurren brotes, muy pocos han sido identificados como causados por Cryptosporidium.

El mayor brote documentado es el de Milwaukee, EEUU, en 1993; la combinación de una primavera muy lluviosa y el deshielo, con fallos en los procesos de floculación y filtración en una planta de tratamiento de aguas llevaron a la contaminación del lago Michigan, provocando 403.000 casos aproximadamente y 67 muertes.

La concentración de ooquistes estimada fue de 6,7 a 13,2/100 L (se estudió a partir de los cubitos de hielo preparados con esa agua).

Asociados a aguas de bebida se han descrito otros brotes en EEUU, Canadá, Japón y Brasil; en la India, Sudáfrica y Méjico también se han demostrado brotes asociados significativamente a lluvias estacionales.

En Europa se han documentado en los últimos años más de 20 brotes, la mayoría en Inglaterra y Gales y asociados a lluvias torrenciales. Se han demostrado elevados niveles de contaminación por Cryptosporidium y Giardia en estudios realizados sobre aguas de bebida en Holanda, Canadá y Australia, en diversos lugares de Asia como Taiwan (el 40% de las muestras de agua potable) y Japón (del 37 al 100% de las muestras, dependiendo del área).

Otros brotes importantes se han relacionado con piscinas y parques acuáticos. En efecto, las aguas recreativas son frecuentemente origen de brotes, principalmente piscinas contaminadas accidentalmente por heces, pero también aguas de lagos probablemente contaminados de forma accidental por aguas fecales. De todo esto se deduce la importancia de controlar la presencia de quistes de Cryptosporidium en este tipo de agua.

MANIFESTACIONES CLÍNICAS

El periodo de incubación de la criptosporidiosis suele ser de 7 a 10 días desde la ingestión de los quistes. En los inmunocompetentes el proceso es autolimitado, de una semana de duración; excepcionalmente, puede prolongarse varias semanas y los síntomas más frecuentes son náuseas, fiebre, dolor abdominal y diarrea de 2-10 deposiciones diarias. Las heces contienen principalmente agua y moco y poca materia fecal, pero muy raramente sangre o leucocitos.

Algunos pacientes sólo presentan síntomas leves, mientras que otros requieren rehidratación oral o parenteral y la diarrea persiste por encima de las cuatro semanas; esto ocurre especialmente en ancianos y en niños.

También se ha relacionado la infección por este parásito con infecciones pulmonares, sinusitis y laringotraqueítis y con la enfermedad respiratoria que a menudo acompaña a la diarrea en niños malnutridos, así como con trastornos del crecimiento en las infecciones crónicas.

En los inmunodeprimidos, la duración y gravedad de la enfermedad diarreica depende del estado inmune del paciente.

La infección puede ser asintomática o manifestarse como diarrea aguda, intermitente o crónica, conduciendo incluso a la muerte en pacientes inmunodeprimidos graves. Los linfocitos CD4+ son mediadores inmunológicos importantes en el control de la infección, y se ha demostrado experimentalmente la asociación entre el déficit de estos linfocitos T y la persistencia de la infección. Así, en enfermos de sida, produce una infección crónica con la sintomatología ya descrita, pero acompañada de malabsorción y deshidratación grave, con 5-20 deposiciones diarias y a veces pérdida de hasta 20 litros al día.

En ocasiones, la diarrea coleriforme se prolonga durante semanas o meses, provocando pérdidas de peso de hasta el 50%. La persistencia de la diarrea por Cryptosporidium durante más de 30 días en los pacientes infectados por el VIH es un criterio diagnóstico de sida. En estos pacientes, Cryptosporidium puede producir infecciones extraintestinales como las que afectan a la vía biliar (dilatación biliar intrahepática o extrahepática y colangitis esclerosante asociada al sida en enfermos con menos de 50 CD4).

El mecanismo patogénico por el que parasita la vía biliar no es bien conocido. El reservorio biliar contribuye a la cronicidad de la infección y a la incapacidad de erradicar el microorganismo. En estos pacientes puede también producir hepatitis o pancreatitis aguda y afectación respiratoria (laringotraqueítis, sinusitis, tos o disnea del esfuerzo).

DIAGNÓSTICO DE LABORATORIO

El diagnóstico de laboratorio de la criptosporidiosis requiere la obtención correcta de las heces, siendo necesarias, generalmente, un mínimo de tres muestras para descartar la infección.

Conviene recordar que el número de quistes suele estar relacionado con la consistencia de las heces: a más diarrea más ooquistes. En caso de diarrea acuosa es conveniente recoger las partes mucosas, que son especialmente ricas en quistes. También pueden investigarse los quistes en biopsias gastrointestinales, en bilis o en muestras respiratorias. En los enfermos infectados por el VIH con diarrea, debe investigarse sistemáticamente la presencia de Cryptosporidium.

Puesto que los ooquistes eliminados en las muestras son infecciosos, se recomienda el uso de un fijador como el SAF (acetato de sodio, ácido acético, formol) o el PVA (alcohol polivinílico), aunque este último puede interferir en el método de concentración formol-éter y en ciertas tinciones. Para el resto de las muestras (biopsias, secreciones respiratorias y bilis), se aconseja una solución salina formolada al 5 ó 10%.

Aunque el diagnóstico de la criptosporidiosis puede realizarse tras la observación microscópica directa en fresco de las heces, generalmente es necesario el uso de técnicas de concentración. El centrifugado a 500 x g durante al menos 10 min es fundamental para la recuperación de los quistes. A partir del sedimento realizaremos el examen microscópico en fresco con lugol, y tinciones [auramina, Kinyoun o inmunofluorescencia (IF)]. La tinción de auramina solamente se aconseja como cribado y deberá confirmarse posteriormente mediante ácido-resistencia o IF.

Los ooquistes de Cryptosporidium son esféricos, miden entre 4-6 µm, contienen cuatro esporozoitos y en la observación en fresco con lugol permanecen incoloros, característica que los diferencia de las levaduras. Las tinciones ácido-resistentes son las de referencia para la identificación de los ooquistes, empleando como decolorante ácido sulfúrico o clorhídrico durante breves segundos. Es importante tener en cuenta que en las tinciones ácido-resistentes los ooquistes pueden confundirse con ciertos artefactos, de diferentes tamaños y teñidos intensamente de rojo de manera uniforme, que aparecen en ocasiones.

Es también importante señalar que sólo un pequeño porcentaje de los ooquistes excretados presenta ácido-resistencia. Los verdaderos ooquistes deCryptosporidium toman la tinción irregularmente, de forma que al microscopio se observan quistes teñidos de rojo, otros de rosa y el resto sin teñir (formas "fantasma").

Estudios cuantitativos realizados en España han demostrado que el porcentaje de quistes teñidos aumenta considerablemente con un tratamiento previo de las heces durante 10 min con agua oxigenada (concentración final de 5 volúmenes) o bien si dejamos transcurrir un tiempo entre la excreción de las heces y la realización de las tinciones.

Las técnicas de detección de Cryptosporidium mediante inmunoensayos son más sensibles y específicas que la microscopía. Las técnicas de IF alcanzan hasta un 100% de sensibilidad y de especificidad y el límite de detección son 10.000 ooquistes/g de heces diarreicas o 50.000/g de heces consistentes.

Las de enzimoinmunoanálisis, EIA, alcanzan del 66,3 al 100% de sensibilidad y del 93 al 100% de especificidad. Algunas de estas técnicas, particularmente las que combinan la identificación de C. parvum y G. lamblia, pueden resultar de gran utilidad en los laboratorios.

Finalmente, las técnicas de biología molecular son mucho más sensibles que las precedentes (hasta 1-10 ooquistes/g de heces, según algunos estudios), y específicas. Permiten identificar especies y genotipos, cuantificar y analizar de una vez lotes de muestras, analizar tejidos, realizar estudios retrospectivos sobre muestras de archivo y, sobre todo, caracterizar brotes epidémicos, pero no son técnicas prácticas para el diagnóstico clínico por su complejidad y por la presencia de inhibidores en las heces.

Se han empleado métodos de hibridación con sondas de DNA y de reacción en cadena de la polimerasa (PCR) a partir de diversos fragmentos de ácidos nucleicos, como RNA ribosómico, los genes HSP70 y COWP y técnicas de RAPD (random amplification of polymorphic DNA fragments).

DECLARACIÓN EPIDEMIOLÓGICA Y ESTUDIO DE UN BROTE

En España la criptosporidiosis no es una enfermedad sujeta a vigilancia, aunque algunas Comunidades Autónomas ya la incorporan a la lista de Enfermedades de Declaración Obligatoria y, en un futuro, está prevista su incorporación en todo el país, siguiendo directrices de la Unión Europea.

A pesar de no existir una vigilancia reglada para este patógeno, la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica cuenta con alguna información sobre esta enfermedad en dos de sus sistemas básicos: el Sistema de Brotes y el Sistema de Información Microbiológica.

El Sistema de Información Microbiológica, basado en la notificación semanal voluntaria por parte de los laboratorios de Microbiología Clínica, cubre aproximadamente a un 25% de la población española.

Desde 1995 a 2002 se han notificado a este sistema un total de 823 casos de infección por Cryptosporidium, lo que supone una media anual de 103 casos.

El Sistema de Brotes analiza los resultados de las investigaciones de los brotes o situaciones epidémicas ocurridos en España, incluyendo los que afectan a turistas extranjeros.

Desde 1995 hasta el 2003, este último con datos provisionales, se han notificado a este sistema 11 brotes con un total de 1.455 casos y una media de 132 casos por brote.

Las comunidades que han declarado brotes han sido Andalucía (2 brotes), Aragón (2), Baleares (3), Cataluña (1) y Madrid (3). Los ámbitos notificados más frecuentes fueron: el escolar (4), hotel (4), poblacional (2) y picnic (1). El mecanismo de transmisión ha sido hídrico en todos los brotes en los que se conoce este dato (7/11); la fuente de infección se localizó en la red de abastecimiento de aguas en tres ocasiones y en una piscina en otras dos.

De los brotes notificados recientemente a la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica destaca por su magnitud y por las implicaciones internacionales, el brote ocurrido en Baleares que afectó a 391 turistas británicos, con una piscina como fuente de infección.

Posiblemente, el que no se incluya la identificación de Cryptosporidium en el diagnóstico habitual de los laboratorios clínicos sea la causa de que sólo se hayan identificado dos brotes poblacionales.

También debería generalizarse su investigación en las aguas en los casos de transmisión hídrica, aún cuando ésta cumpla todos los criterios de potabilidad, dada la resistencia a la cloración del parásito.

Una vez detectado un brote epidémico, es conveniente proceder a la elaboración de una encuesta para la recogida de datos clínicos y epidemiológicos que puedan ser de utilidad para su estudio. La encuesta epidemiológica debe incluir:

Datos demográficos: nombre, sexo y edad.
Teléfono.
Datos clínicos: tipo de diarrea, duración, recurrencias, intervalo entre recurrencias, fiebre, dolor abdominal, vómitos, náuseas, anorexia, pérdida de peso, duración del periodo de excreción de ooquistes y evolución.

Patología de base: inmunodepresión (VIH, cáncer, leucemia, diálisis renal, tratamiento inmunosupresor, etc.), enfermedad crónica y hospitalización previa.

Datos epidemiológicos: fecha de inicio de los síntomas, fecha de diagnóstico, lugar de residencia, otros miembros de la familia o vecinos afectados, asistencia a colegio/guardería, otros compañeros de clase afectados, asistencia a comedor escolar, alimento sospechoso consumido, acude a centro de salud, requiere hospitalización, consumo de agua del grifo o embotellada, consumo de leche no pasteurizada, contacto con animales, excursión al campo, baño en piscina, río, lago, pantano, etc., contacto con aguas residuales/fecales, prácticas sexuales.

La revisión de las historias clínicas de los pacientes ingresados, de los informes de urgencias o de los centros de salud, nos facilitará algunos de estos parámetros. La realización de una entrevista telefónica a los padres o a los familiares de los enfermos en los días posteriores al diagnóstico, es de gran importancia para el estudio y la caracterización del brote, pues nos aportará nuevos datos a la encuesta, como identificar a los familiares o vecinos afectados por el mismo cuadro diarreico pero que no acudieron al médico de cabecera o al hospital.

El estudio del brote debe comprender también la caracterización genética de Cryptosporidium.

Para este fin se han usado prácticamente todas las técnicas de biología molecular conocidas. La técnica más utilizada para identificar especie y genotipo es la PCR-RFLP aunque la técnica de referencia es la PCR seguida de secuenciación directa o tras clonación en un vector (PCR-SA), que es más cara y laboriosa y no apta para grandes series. Se dispone de diversos locus para detección y tipificación: la subunidad 18S del RNAr, TS1 y TS2 del DNAr y los genes HSP70 y COWP. El análisis del locus 18S del RNAr ha permitido la identificación de todas las especies conocidas hasta ahora y de los dos genotipos predominantes (1 y 2) de C. parvum, de subgrupos de éstos y de otros seis genotipos (mono, ratón, cerdo, marsupial, perro y hurón) que también se han encontrado en el hombre.

Cuando no se hayan utilizado métodos o procedimientos que diferencien e identifiquen la especie, se recomienda utilizar el término Cryptosporidium al emitir el informe.

MEDIDAS PREVENTIVAS PARA EL CONTROL DE LA CRIPTOSPORIDIOSIS

La detección y eliminación de los ooquistes de Cryptosporidium de las aguas son complejas. Frente a los que argumentan que el control del agua es una tarea difícil, tediosa, ineficaz y de valor limitado, están los que defienden el empleo de métodos, revisados exhaustivamente y validados científicamente, utilizados en muchos países del mundo por las redes distribuidoras de agua, sanidad pública y reguladores, aportando información de valor. Así, en EEUU y el Reino Unido están implantados programas de detección de ooquistes de Cryptosporidium en las aguas.

Detección de ooquistes en muestras ambientales Los ooquistes son resistentes a la cloración que se aplica a las aguas de bebida y atraviesan la mayoría de los filtros utilizados en las plantas de tratamiento.

Como la concentración de ooquistes suele ser muy baja, para detectarlos es necesario analizar grandes volúmenes de agua, analizando tanto las aguas que llegan como las que salen de la fuente sospechosa. En 1988 se publicaron los resultados del primer estudio de detección de Cryptosporidium en el agua.

En 1996, trece países estaban ya realizando estas investigaciones y, en 1998, se había comunicado la presencia de ooquistes en aguas residuales, aguas superficiales y aguas potables de diez países.

En España, las normas actualmente en vigor no incluyen la detección de Cryptosporidium.

Un control correcto nos debería informar sobre la concentración de ooquistes, la especie, el genotipo, la viabilidad y la infectividad para los humanos, pero no es fácil obtener toda esta información. En EEUU se siguen las normas de la EPA (Environmental Protection Agency) para detección y cuantificación de ooquistes de Cryptosporidium (método 1622) o de Cryptosporidium y Giardia (método 1623) en las aguas; el proceso consta de cuatro fases: a) concentración de ooquistes por filtración, elución y centrifugación, b) purificación en gradiente de densidad o por separación inmunomagnética (IMS) con perlas recubiertas con anticuerpos anti-pared del ooquiste, c) observación y recuento de los ooquistes por IF, y d) confirmación mediante tinción vital (4´,6-diamino-2-fenilindol, DAPI) y microscopía de contraste de fases interferencial. Este método, aunque es más sensible y más específico que sus predecesores, no es óptimo.

Tiene además otros problemas como la necesidad de filtrar de 10 a 100 l de agua, la diferente eficiencia de los filtros, el efecto inhibidor de las aguas ricas en hierro sobre la IMS, que provoca falsos negativos, las reacciones cruzadas con otras especies de Cryptosporidium y con algas y el no diferenciar especies, por lo que se han propuesto modificaciones y alternativas que han sido descritas exhaustivamente por Quintero-Betancourt et al.

Existe un inmunoensayo de captura del antígeno de la pared del ooquiste, específico de C. parvum, que se aplica a los ooquistes solubilizados y es altamente sensible (un ooquiste) incluso a partir de aguas muy turbias; tiene las ventajas añadidas de la rapidez y la automatización aunque no nos proporciona información sobre el genotipo, la viabilidad ni la infectividad.

Valoración de la infectividad y la viabilidad Los ooquistes persisten en el ambiente por largos períodos pero su viabilidad y capacidad infectiva decrecen con el tiempo.

Para valorar correctamente la contaminación de las aguas por Cryptosporidium hay que analizar de alguna forma estos dos parámetros. Entre las técnicas para medir la viabilidad de los ooquistes se encuentran la exclusión del ioduro de propidio, la tasa de exquistación, la detección del RNAm de HSP70 mediante RT-PCR o NASBA (amplificación isotérmica basada en la secuencia de ácidos nucleicos).

Esta técnica tiene la ventaja sobre la PCR de que es isotérmica, no se producen interferencias de fragmentos genómicos y es más rápida que la PCR convencional.

La infectividad se mide por la capacidad de los ooquistes para infectar in vitro líneas celulares epiteliales. Los genotipos 1 y 2 de C. parvum pueden cultivarse en HCT-8 (células de carcinoma íleocecal humano) y Caco-2 (células de cáncer de colon humano). Los ooquistes extraídos de concentrados de aguas se añaden a monocapas celulares y los focos de infección se identifican mediante IF o PCR. Por inmunofluorescencia con anticuerpos anti-esporozoito/merozoito se llega a detectar un sólo quiste infeccioso por muestra.

El cultivo no se afecta por los inhibidores presentes en el agua, únicamente detecta quistes infecciosos, los resultados concuerdan con los de infectividad en ratón y son cuantitativos. Los inconvenientes que presenta son la complejidad de la técnica y el tiempo necesario (24-72 h).

Higienización de las aguas Existe una gran variedad de tratamientos, de los que el cloro y el ozono son los más extensamente utilizados. La cloración es el método empleado en España y en casi toda Europa y países del Mediterráneo; sin embargo, no es completamente eficaz frente a los
ooquistes de Cryptosporidium, que poseen una gruesa pared que los hace resistentes.

El ozono es el oxidante más importante que puede producirse industrialmente de forma económica y se utiliza desde principios del siglo pasado en Francia; posteriormente se ha extendido a Alemania, Holanda, Suiza y a otros países de Europa y más recientemente a Canadá.

Se ha utilizado para eliminar el color, olor y sabor del agua. Como desinfectante tiene el mayor potencial de oxidación de todos los empleados para el agua, sin el inconveniente de añadir productos químicos y sin dejar residuos y es más efectivo que los desinfectantes químicos frente a los ooquistes de Cryptosporidium; en medio acuoso produce unos radicales libres que alteran la permeabilidad de la pared del ooquiste y después su DNA. También tiene inconvenientes: la cantidad de ozono necesaria para matar los ooquistes es muy superior a la necesaria para eliminar los contaminantes bacterianos del agua y su efectividad depende de la temperatura, tiempo de contacto, pH y otras características del agua.

Además, en presencia de bromuros, el ozono forma bromatos que son cancerígenos. En aguas embotelladas la cantidad de ozono se limita a 0,4 mg/l de agua en el producto final, que no asegura la eliminación total de los quistes.

A principios de 1900 se utilizó la radiación UV para eliminar los coliformes del agua. Se trata de un proceso puramente físico que se ha demostrado altamente eficaz para la inactivación de protozoos; es rápido y no deja residuos tóxicos. Tanto las irradiaciones de UV a mediana presión como a baja se han mostrado altamente efectivas para la eliminación de ooquistes en el agua de bebida, pero quedan ciertas cuestiones sin resolver, como la evaluación del tipo de lámparas, el tipo de reacción y la monitorización de las mismas.

La filtración, proceso físico que elimina las partículas suspendidas en el agua, es un gran paso en el tratamiento de las aguas municipales. El agua se mezcla con un coagulante que ayuda a sedimentar las partículas en suspensión más groseras y el agua clarificada es tratada mediante filtros o lechos de arena que eliminan más partículas y protozoos. Existen filtros de superficie y de profundidad y, según el poro, se clasifican en filtros nominales o filtros absolutos. La filtración por ósmosis inversa elimina los ooquistes de Cryptosporidium y G. lamblia, independientemente del origen del agua.

Para la erradicación total de los ooquistes de Cryptosporidium de las aguas de bebida, estas deben tratarse por destilación, filtración, ósmosis inversa o bien por filtros absolutos de 1µm o menos.

PREVENCIÓN DE LA EXPOSICIÓN

En los pacientes inmunodeprimidos deben minimizarse los riesgos de contagio. La prevención de la criptosporidiosis incluye la información sobre las distintas vías de transmisión de la infección y, además, el consejo sobre la práctica de ciertas medidas preventivas como las que indicamos a continuación.

Agua y alimentos

Hervir el agua al menos 1 min, almacenarla en recipientes limpios y con tapa, evitar cualquier tipo de manipulación del interior y la tapa.

Filtrar el agua del grifo con filtros caseros que pueden ser de ósmosis inversa o absolutos con poro de 1 µm. Cambiar periódicamente los cartuchos del filtro o membranas.

Beber agua embotellada, asegurándose que ésta ha sido tratada previamente por técnicas que erradiquen por completo a Cryptosporidium.

No es recomendable consumir cubitos de hielo fabricados a partir de agua del grifo.

No se debe beber agua directamente de ríos, lagos, piscinas, parques acuáticos, fuentes ornamentales y playas, incluso de agua salada.

Evitar tragar agua durante la realización de actividades lúdico-deportivas.

Evitar comer marisco crudo.

Pelar la fruta y lavar los vegetales que vayan a ser consumidos crudos.

Es conveniente conocer que los productos lácteos pasteurizados aseguran la erradicación total de Cryptosporidium, pues el calor destruye los ooquistes, y que las bebidas carbonatadas embotelladas o enlatadas, tales como soda o cerveza, son, por lo general, calentadas o filtradas en forma suficiente para eliminar los quistes.

Otras precauciones

Lavado de manos con agua y jabón:

Después de ir al baño o de cambiar pañales.

Después de manejar animales o de limpiar sus excrementos.

Después de trabajar con la tierra o tocar objetos que pudieran estar contaminados con material fecal.

Antes de preparar, servir, o comer alimentos.

En los hospitales:

Utilización de guantes y lavado de manos tras quitarse los guantes

Aislamiento del paciente infectado por el VIH en habitaciones individuales.

Relaciones sexuales

Evitar el contacto anal-oral.

Lavado de manos después de un acto con riesgo de contagio.

BIBLIOGRAFÍA

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ENFERMEDADES INFECCIOSAS DE TRANSMISIÓN HÍDRICA – Esquistosomiasis

El impacto ecológico y sanitario de las represas es enorme.

En nuestro país se destacan Chocón-Cerros Colorados, Yaciretá-Apipé y Salto Grande, pero existe una cantidad de represas menores poco consideradas a la hora de evaluar riesgos.

Uno de ellos es la probabilidad de focos endémicos de esquistosomiasis.

En Argentina están dadas las condiciones ecológicas aptas para su desarrollo.

A las represas y los caracoles que sirven como huéspedes intermediarios, podrían sumarse portadores provenientes desde otras zonas endémicas de Sud América y crear un nuevo foco.

Virtualmente, ciertos mamíferos silvestres podrían diseminar la enfermedad

Los huevos del esquistosoma son eliminados por la materia fecal o la orina del portador y
alcanzan el agua dulce, donde se reproducen.

Si durante ése tiempo encuentran un caracol del género Bomphalaria, el parásito completa en él su ciclo vital, y luego de varias semanas elimina formas larvarias llamadas “cercarias”.

Cuando las cercarias encuentran una persona sumergida, penetra su piel en pocos minutos, infestándola.

Al cabo de 7 u 8 semanas el individuo ya elimina huevos de esquistosoma.

Cada parásito puede seguir haciéndolo durante décadas, y cada persona puede seguir reinfestándose en exposiciones sucesivas



Manifestaciones clínicas de la enfermedad
La esquistosomiasis o bilharziasis es una compleja enfermedad parasitaria padecida y producida por el ser humano, causada por gusanos del género Schistosoma. Es característica de áreas tropicales en desarrollo, y su propagación es asociada con la alteración del régimen de los ríos: ha sido llamada la enfermedad de las represas. Afecta a varios millones de personas en el Brasil, y el nordeste argentino es considerado una zona de riesgo.

La primera manifestación de la esquistosomiasis deriva del ataque de las cercarias, que en individuos de piel sensible puede producir una inflamación urticante que termina en pústulas y suele ir acompañada por un breve estado febril "Regulación inmunológica del ciclo del Schistosoma mansoni").

Hacia la tercera semana son frecuentes los síntomas derivados de la congestión de las venas abdominales y hepáticas, donde se alojan los gusanos adultos, a veces por cientos. Los gusanos no llegan a producir una anemia grave -un habiendo muchos- pero como capturan vitaminas y oligoelementos y al mismo tiempo liberan toxinas, pueden causar alteraciones metabólicas importantes.

La puesta de huevos se realiza en las vénulas intestinales más finas, y la migración de las hembras grávidas suele causar la ruptura de las paredes vasculares, con ligera hemorragia y reacciones tisulares: inflamación, necrosis y encapsulamiento con formación de cicatrices. Esto causa nuevos estados febriles, que se manifiestan especialmente por la tarde con malestar, tos seca y a veces urticaria, convulsiones, somnolencia, confusión mental y parálisis espasmódica de las extremidades. Pero los daños más importantes se deben a la puesta y migración de los huevos. La puesta causa una fiebre continua, a veces con gran malestar abdominal; los huevos que atraviesan la pared intestinal y pasan al lumen del colon serán eliminados con las heces, junto con algo de pus, sangre y mucus.

Los huevos que no atraviesan la mucosa intestinal quedan alojados en ella, formando abscesos y grandes áreas necrosadas rodeadas por leucocitos polimorfonucleares, incluyendo hasta un 90% de eosinófilos. El epitelio prolifera entre y dentro de las cavidades de los abscesos por lo que se forman pólipos que, en los casos crónicos, crecen por cientos dentro del lumen; también se forman adhesiones fibrosas que causan la fusión permanente de las paredes intestinales. En los focos endémicos -donde lo común son las reinfecciones- los pólipos y las cicatrices formados previamente impiden el desplazamiento de los huevos, que son entonces transportados por la circulación hacia el hígado, y eventualmente hacia el cerebro y la médula espinal. En el hígado se producen nuevos abscesos y cicatrices, con grandes áreas de inflamación y fibrosis, que finalmente obstruyen la circulación sanguínea.

Como consecuencia, hígado, vesícula y bazo se agrandan -lo cual se denomina hepatoesplenomegalia-, el hígado pierde firmeza y sensibilidad y finalmente se contrae y reduce; en las infecciones intensas, los daños hepáticos son irreparables al cabo de pocos meses. Se desarrolla, además, una severa ascitis -acumulación de líquido en la cavidad peritoneal- y aparecen venas varicosas en la pared abdominal y en el bajo esófago.

El período agudo suele durar unas 10 semanas, con disminución paulatina de la reacción febril, pero la fibrosis portal, la esplenomegalia y la ascitis pueden ir en aumento por años, y a veces gusanos adultos llegan al cerebro, pulmones y órganos sexuales. Finalmente, la desnutrición y las infecciones concomitantes pueden coadyuvar para provocar la muerte.

Diseminación de la esquistosomiasis

De las diecisiete especies conocidas del género Schistosoma solo cuatro son parásitos obligados del hombre. Se presume que esta penosa asociación se desarrolló en comunidades humanas primitivas con baja densidad de población. Los pueblos con estas características todavía existen en algunas partes del África rural; en ellas la proporción de infestados jamás supera el 5% y los daños sufridos por los enfermos son apenas evidentes: hombre y parásito parecen convivir en armonía.

Pero en regiones con gran aumento demográfico -propiciado por los llamados polos de desarrollo- se rompió ese delicado equilibrio y se produjo la diseminación del parásito, la proliferación de elementos que participan en su ciclo de vida, la reinfestación de las personas y la consiguiente intensificación de la endemia, que alcanza a veces al 80% de los niños. En la actualidad, la dispersión de la esquistosomiasis está estrechamente asociada con la modificación del régimen de los ríos, en particular su empleo para riego o la construcción de embalses. Las migraciones humanas hacia tales sitios de progreso favorecen la presencia de portadores de la enfermedad, junto a los reservorios de agua en los cuales los caracoles susceptibles -colonizadores muy eficaces, hermafroditas dotados incluso con la capacidad de autofecundación- suelen llevar a cabo verdaderas explosiones demográficas. Así se constituyen los nuevos focos, que se multiplican como un nefasto subproducto de proyectos de desarrollo concebidos para brindar mejores condiciones de vida a los habitantes.

La esquistosomiasis de Manson -producida por S. mansoni- está muy extendida en África, de donde procedían quienes, desde comienzos del siglo XVII con el comercio de esclavos, habrían de diseminar huevos del parásito en muchas partes del mundo. Esta diseminación continúa hasta nuestros días, y aun en ciudades como Londres, París o Nueva York. Sin embargo, solo en la América tropical las larvas surgidas de tales huevos hallaron fortuitamente caracoles que permitieran su desarrollo y exitosa transmisión al ser humano. Y es que los caracoles del género Biomphalaria -el único que incluye especies susceptibles al parásito- solo existen, fuera del África, en nuestro continente, desde Centroamérica y el Caribe hasta la Patagonia.

Al utilizar estos caracoles, el parásito pone en juego sutiles mecanismos biológicos de adaptación y resistencia, que solo operan dentro de un estrecho rango filogenético cuyos límites han debido fijarse irrevocablemente en alguna etapa remota de la evolución. Por eso la relación alcanzada entre parásito y caracol en cada hábitat es un determinante dinámico de la intensidad de cada foco. Los primeros casos americanos diagnosticados corresponden a las Antillas (1902) y desde entonces la difusión de la enfermedad ha sido notable.

La situación en el sur del Brasil y en la Argentina

La OMS estimó en 6 millones el número de personas infestadas en el Brasil. El área endémica en nuestro vecino del Mercosur, restringida al empobrecido Nordeste a principios del siglo, se expandió hacia el Sudoeste a causa de los movimientos migratorios y a la construcción de embalses en los estados más prósperos. Desde la década del 40, el norte del estado de Paraná -que limita con la provincia de Misiones- se ha constituido en una zona hiperendémica sobre los tributarios del río Paraná, donde se construyeron decenas de represas. Biomphalaria glabrata -especie que hoy no existe en la Argentina- es allí el caracol transmisor. Ya en los años 70 se detectaron poblaciones importantes de esta especie -y focos autóctonos de la enfermedad- a unos 200km de la frontera argentina. El límite de su distribución fue ubicado en 1965 en Curitiba, donde se produjo un foco; esa población se extinguió en 1982, pero en 1997 B. glabrata fue hallada mucho más al sur, cerca de Porto Alegre. Las poblaciones brasileñas de B. tenagophila -una especie muy frecuente en el litoral argentino- eran refractarias a S. mansoni hace 40 años, pero han manifestado un paulatino ajuste a una raza del parásito. El foco de esquistosomiasis más austral del Brasil -São Francisco do Sul, Santa Catarina, 1980- se asocia con esta especie

La preocupación en la Argentina se tradujo, desde 1955, en acciones aisladas -encuesta epidemiológica, ensayos antigénicos, identificación de caracoles, infestación experimental- pero los estudios referidos al riesgo de esquistosomiasis ofrecen una imagen difusa y fragmentaria. No se han detectado focos autóctonos en nuestro país o en el Paraguay aunque, en forma reiterada, se detectan casos positivos de personas procedentes del Brasil. Dos de las tres especies de Biomphalaria transmisoras en América habitan el país y la infestación experimental de caracoles locales con razas brasileñas del parásito ha resultado positiva.

Por otra parte, la dispersión de B. glabrata se expande hacia el sudoeste del Brasil y, por consiguiente, se acerca a nuestra frontera.




ENFERMEDADES INFECCIOSAS DE TRANSMISIÓN HÍDRICA – Hepatitis A

En el pasado, Latinoamérica fue considerada un área de alta endemicidad para la
infección por HAV, con la mayoría de la gente infectada en la niñez temprana.

Un estudio seroepidemiológico fue recientemente realizado en 6 países para
determinar si éste patrón cambió. El estudio mostró que el 54-55% de los niños de
Argentina estaban infectados, y que hacia los 31-40 años el 80% de la población había
ya estado expuesta al HAV, siendo la seroprevalencia mayor en mujeres.

Es también mayor en grupos de bajo nivel socioeconómico que en los grupos de niveles medio o
alto.

Los resultados muestran que hubo un cambio en la endemicidad de la infección por HAV, que puede evidenciarse con más casos clínicos en adolescentes y adultos, y un mayor potencial de brotes iv.

La severidad y pronóstico de las infecciones con el virus de la hepatitis a (HAV) se relaciona con la edad a la que ocurre la infección.

Dado que la transmisión del virus ocurre por la ruta fecal-oral, la prevalencia y la incidencia por edades está determinada por la adecuación de las medidas higiénico sanitarias y el nivel socioeconómico de las poblaciones expuestas.

Así, la enfermedad está teniendo un impacto creciente en países en desarrollo con estándares sanitarios por mejorar, mientras que los habitantes de países industrializados están particularmente a riesgo cuando visitan países en desarrollo.

Fluctuación de las notificaciones de Hepatitis “A” y “sin especificar” en los últimos
años.

1999 - 32.013
2000 - 40.392
2001 - 31.636
2002 - 25.558
2003 - 50.339
”
La tabla muestra la evolución de casos de hepatitis A “sin especificar” en los
últimos años. Aproximadamente ¼ correspondieron a hepatitis Sin Especificar, lo que
muestra las carencias de ciertas provincias para arribar al diagnóstico etiológico.v

Conocida también como Hepatitis o Ictericia epidémica (Hipócrates), o Ictericia catarral. Ya se describía la enfermedad en el siglo XVII, generalmente asociada a campañas militares. En los años '40 fue diferenciada de la B, a través de las pruebas serológicas para esta última; y en los '70 se aisló el virus, además de desarrollarse otras técnicas de diferenciación de otras Hepatitis no B. En la actualidad se diferencian cinco: las A-B-C-D-E, de las que las B-C-D pueden hacerse crónicas.

La Hepatitis A (HA) es una enfermedad distribuida en todo el mundo, de aparición periódica y epidémica. En los países en desarrollo, los adultos suelen ser inmunes y la transmisión se hace a partir de los niños. La cantidad de casos tiene una relación directa con el estado socio-económico, el nivel educativo y el medio ambiente.

Paradójicamente, en los países en dónde se han llevado a cabo mejoras sanitarias, aumentan los adultos jóvenes susceptibles y por lo tanto se presentan brotes cada vez con más frecuencia.
Afecta anualmente alrededor de 10 millones de personas en el mundo. En los EE.UU., los máximos picos de incidencia se dieron en 1961 y 1971, para casi desaparecer en la década del '80.

Sin embargo la tasa de incidencia de HA, ha ido en aumento, unos 200.000 casos anuales. En ese país, constituyen el 25% de los casos de hepatitis y se producen unas 100 muertes anuales.

Agente Etiológico

Es un picornavirus. Fue aislado en 1979 y se le conoce un solo serotipo. No tiene cápsula pero si posee envoltura o cápside. El reservorio es el hombre, aunque puede ocasionalmente ser transmitida por otros primates en condiciones experimentales.

Es muy resistente al pH ácido (resiste en el estómago hasta 4 horas); a las bajas y altas temperaturas; al cloro; a los detergentes; a los agentes antivirales. Se inactiva con formol, altas concentraciones de cloro y alta temperatura.

En las aguas contaminadas sobrevive más tiempo que el virus polio. Los mariscos filtran este agua (en especial las ostras y almejas) y conservan el virus durante largos períodos. Por ello deben ser cocinados adecuadamente. Se mantiene también en cremas, galletitas y alimentos rellenos.

Existen coincidencias en la forma de transmisión entre la hepatitis A y E. Esta última tiene un 20% de mortalidad en embarazadas. No da cronicidad ni tiene alta tasa de ataque entre los miembros de la misma familia.

Los niños de madres inmunes al virus de HA (VHA), mantienen su inmunidad hasta 8 meses después del nacimiento.

Epidemiología

Es endémica. Existen áreas de alta endemicidad: en el centro y sur de América, Medio Oriente, Asia y zonas del Pacífico occidental. En estas zonas, el 80% de los niños menores de 10 años, han padecido la enfermedad. Por un déficit de denuncia, la cantidad de casos reales es cinco veces superior a los declarados.

Cuanto más baja es la propagación del virus, mas alta la probabilidad de contraerla a edad avanzada. En la Argentina (de endemicidad moderada, aunque con distinta incidencia según las zonas geográficas) son afectados niños, adolescentes y adultos jóvenes. No es una enfermedad mortal, pero hay una incidencia de casos fulminantes que oscila en en un 0,1-1% (hasta un 3% en mayores de 50 años), con alta mortalidad o necesidad de transplante hepático.

Deben extremarse las medidas de detección - especialmente de las formas subclínicas - y la cantidad real de casos, mediante sistemas de vigilancia; y debe hacerse difusión de las formas de prevención.

El VHA presenta patrones de aparición cíclica, que oscilan con incidencias altas o bajas. Éstas están condicionadas por la acumulación de susceptibles y las condiciones socioeconómicas y medioambientales. Por ejemplo:

1) En las regiones de baja endemicidad, los picos se observan en determinados meses del año, por importación de virus de otras latitudes (vacaciones, período navideño, etc.).

2) En las de alta endemicidad, los patrones estacionales pueden reflejar las condiciones de diseminación (estación de lluvias, mala red cloacal, etc.).

3) En las de muy baja endemicidad, la lenta propagación del virus da como resultado una también baja inmunidad de la población. Por lo tanto la infección puede darse en cualquier momento y edad, y depende de la exposición (viajes a regiones endémicas, contacto con infectados o inmigrantes).

De ésto se desprende que en los lugares de baja endemicidad, la inmunidad de la población va disminuyendo, desplazando la infección a edades más avanzadas y con mayores riesgos por su mayor capacidad de desplazamiento y/o complicaciones físicas y sociales. En este caso la inmunización corrige tales efectos.

En los de alta endemicidad, las soluciones son: agua potable, tratamiento de excretas, educación sanitaria y mejora de la situación socioeconómica. Aquí, la vacunación masiva seria posible y beneficiosa, de contarse con vacunas de bajo costo.



ENFERMEDADES INFECCIOSAS DE TRANSMISIÓN HÍDRICA – Cólera

El grupo incluye también al vibrión colérico.

La epidemia ocurrida en 1991, con
epicentro en Perú, donde se notificaron 276.000 casos y 2.664 muertes, se extendió
también a la Argentina. En enero de 1992 se notificaron los primeros casos de cólera
en comunidades aborígenes de las zonas fronterizas de la provincia de Salta,
lindantes con Bolivia.

En 1993 y 1994 se produjeron nuevos brotes epidémicos de cólera que afectaron
principalmente a la población mayor de 15 años (56,5%) y al grupo de 1 a 4 años
(23%).

La incidencia alcanzó su pico más alto en 1993, con 2.080 casos (6,5/100.000
habitantes) y una tasa de letalidad de 1,6%; en 1995 se redujo a 188 (0,6/100.000
habitantes) y volvió a aumentar en 1996, con 474 casos (1,4/100.000).

En los dos últimos años la tasa de letalidad se mantuvo en 1,1%.ii

Entre febrero de 1992 y febrero de 1995, se detectaron en Orán, Salta, 41 casos de
gastroenteritis por Vibrio cholerae no-O grupo 1. La frecuencia de aislamiento fue de 0.9% de
los casos de diarrea. De 41 pacientes, 21 (51.2%) fueron mayores de 15 años, y 25 (60.9%)
fueron varones. Todos los pacientes tuvieron diarrea, 24 fueron acuosas y 6 (14.6%)
coleriforme; 10 (24.4%) presentaron vómitos, y 12 (29%) deshidratación leve. 6 niños
malnutridos que sufrieron diarrea con deshidratación moderada por más de una semana
fueron hospitalizados. De un paciente se aisló V. cholerae no O1 y Shigella flexneri, durante
el primer brote, y V. cholerae no O1 y Salmonella IV 50:b fueron aislados simultáneamente
en el cuarto brote. Una mujer de 72 años falleció durante el segundo broteiii

ENFERMEDADES INFECCIOSAS DE TRANSMISIÓN HÍDRICA – Diarrea

La mayoría de las enfermedades infecciosas transmitidas por el agua son
enfermedades diarreicas y están causadas por microorganismos (bacterias, virus,
huevos de vermes o protozoarios), eliminados al medio con la excretas de las
personas o de los animales.

La disposición sanitaria de las heces es indispensable para poder combatir las
gastroenteritis estivales y otras enfermedades transmitidas o lavadas por el agua.

En los asentamientos es común que las letrinas se compartan entre numerosas familias.
En ocasiones es necesario caminar más de cien metros para llegar a ellas.

Es muy poco probable que se cuiden las condiciones higiénicas mínimas. Los agentes
causales de las enfermedades pueden encontrarse en agua no tratada contaminada
con excretas o persistir por falta de disponibilidad de agua.

Vehiculizados por el agua para beber, por los alimentos o por las manos sucias, los
microorganismos eliminados con las excretas llegan al tracto gastrointestinal de otra
persona, donde se multiplican y vuelven a ser eliminados al medio.

Sin el saneamiento ambiental adecuado, el círculo vicioso se perpetúa. Los agentes patógenos se
dispersan y alcanzan cursos de aguas superficiales o profundas.

Pueden sobrevivir largo tiempo en el suelo o en aguas residuales, o pueden ser transportados a distancia
por moscas u otros insectos.

El constante incremento observado en la notificación de diarreas desde 1992 se
atribuye a la mejoría en el registro.

En 2002 se notificaron 516.600 casos en niños menores de 5 años. La tasa de
notificación fue de 15.424,2 (por 100.000 habitantes), y el índice epidémico, de 1,2 Elmayor número de notificaciones se registró en Salta (5591) y Jujuy (4862).

Fuente de este articulo y lo siguientes titulados "ENFERMEDADES INFECCIOSAS DE TRANSMISIÓN HÍDRICA"


i Ministerio de Salud y Ambiente. Dirección de Estadísticas e Información de Salud. Boletín Epidemiológico Nacional, 2002.
ii Ministerio de Salud y Ambiente de la Nación. Dirección de Estadísticas e Información de Salud. Boletín Epidemiológico Nacional,
informes de años anteriores.
iii Rivas M, Cacace ML, Ayala LT, Baschkier A, Miliwebsky E, Caffer MI: Cases of gastroenteritis associated to Vibrio cholerae no 01 in
Oran, Salta. Rev Argent Microbiol. 1996 Oct-Dec;28(4):163-9.
iv Tanaka J: Hepatitis A shifting epidemiology in Latin America. Vaccine. 2000 Feb 18;18 Suppl 1:S57-60.
v Ministerio de Salud y Ambiente. Dirección de Estadísticas e Información de Salud. Boletín Epidemiológico Nacional, 2002.
vi Chouela E, Abeldano A, Cirigliano M, Ducard M, Neglia V, La Forgia M, Colombo A: Head louse infestations: epidemiologic survey
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vii Castro D del C, Abrahamovich AH, Cicchino AC, Rigoni AM, Raffaeli C, de Barrio A: Prevalence and seasonal variation of Pediculosis
capitis in children and the young population of the health region, Buenos Aires, Argentina. Rev Saude Publica. 1994 Aug;28(4):295-9.
viii Ramirez A, Luduena Almeida FF, Almiron WR: Prevalence of pediculus humanus capitis infestation in schoolchildren at
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ix De Luca MM, Pezzani BC, Córdoba MA, Basualdo JA: Characterization of quantitation of parasite species in the effluents of the
Berisso Main Sewage Channel, Buenos Aires, Argentina. Zentralblatt Fuer Hygiene und Umweltmedizin; 200 (4). 1997. 349-357.
x Abramovich BL, Lura MC, Gilli MI, Haye MA: Cryptosporidium and water. Revista Argentina de Microbiología; 31 (2). 1999. 97-105.
xi Ministerio de Salud y Ambiente. Programa Nacional de Prevención y Control de las Intoxicaciones. Página web.
xii Bates MN, Rey OA, Biggs ML, Hopenhayn C, Moore LE, Kalman D, Steinmaus C,

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Corpus: la opción Pindo-i es la que llevaría adelante el Gobierno Nacional

Mientras muchos Misioneros duermen tranquilos pensando en el plebiscito del 96, como un escudo anti represa, La COMIP (COMISIÓN MIXTA ARGENTINO-PARAGUAYA DEL RÍO PARANÁ) en cambio viene trabajando con el tema Corpus, con distintos estudios técnicos previos antes de un llamado a licitación internacional entre 2011 o 2012, una vez superado el tema legal y ambiental, en Argentina y Paraguay


Algunas consideraciones generales de las tres opciones propuestas de Corpus Christi


Pindo-í (2880 MW, 1.371 afectados, 13.966 hectáreas afectadas, 0,69 ha/Gwh, valor indemnizable de tierras afectadas y otros U$S48.000.000)


Itacurubí (2880 MW, 1.866 afectados, 17.430 hectáreas afectadas, 0,85 ha/Gwh, valor indemnizable de tierras afectadas y otros U$S65.000.000)


Itacuá (2880 MW, 3.325 afectados, 28.371 hectáreas afectadas, 1,33 ha/Gwh, valor indemnizable de tierras afectadas y otros U$S140.000.000)


Pindo-í afectaría menor cantidad de bosque costero perdiéndose 4.000 hectáreas y 2.000 de pastizales (Itacurubi 10.000 ha, Itacua 20.000ha)




Por todo ello la mejor opción seria


A – no construirla en pos de nuestro medio ambiente


B – de Construirse, la mejor opción si descartamos el punto A, seria Pindo-í



Algunos estudios oficiales de la Comip antes y después del Plebiscito sobre Corpus


· Resumen del Estudio de factibilidad y Anteproyecto Avanzado. Lahmeyer Harza. 1982
· Estudio de Prefactibilidad de los sistemas de control ecológico en los ríos Yabebiry y Capiibary: Etapa "A", estudios e investigaciones. Buenos Aires; Asunción. COMIP. 1984.
· Estudio de Prefactibilidad de los sistemas de control ecológico en los ríos Yabebiry y Capiibary: Etapa "B". Anteproyectos a nivel Prefactibilidad y evaluación económica. Buenos Aires; Asunción. COMIP. 1984.
· Plan de tareas para la elaboración del programa de estudios del impacto ambiental. Asunción; Buenos Aires. COMIP. mayo'85
· Síntesis del programa de estudios del impacto ambiental del aprovechamiento hídrico de propósitos múltiples en el río Paraná en la zona de Corpus: documento de trabajo. Asunción; Buenos Aires. 1985.
· Plan para la gestión ambiental y de salud en el aprovechamiento múltiple "Corpus". OF Posadas; Buenos Aires; Asunción. COMIP. 1985.
· Calidad de aguas superficiales y subterráneas. Programa. Posadas; Buenos Aires; Asunción. COMIP. 1985.
· Evaluación hidroacústica de la migración de peces en la vecindad del emplazamiento del dique Corpus en el río Paraná: informe final. Seattle; Buenos Aires; Asunción. COMIP. 12/2/86.
· Plan de gestión ambiental y salud para el aprovechamiento de propósito múltiple en la zona de Corpus. Buenos Aires; Asunción. COMIP. sept.'86
· Programa uso del suelo: estudios capacidad de uso del suelo: informe final. Buenos Aires; Asunción. COMIP. sept.'86
· Capacidad de uso de las tierras del Área de influencia de Corpus. Buenos Aires; Posadas; Asunción. COMIP. oct 1986.
· Estudio de control de planorbídeos en el área comprendida entre el km. 1592 del río Paraná y la desembocadura del río Iguazú : informe final. Buenos Aires; Asunción. COMIP. jun 1987.
· COMIP; Gobierno de la provincia de Misiones; Ministerio de Ecología y Recursos Naturales Renovables; Universidad Nacional de Misiones; Facultad de Ciencias Forestales. Convenio Mapa Forestal. Buenos Aires; Posadas; Asunción. COMIP.
· hidrológico e hidráulico de tributarios del río Paraná en el tramo comprendido entre el río Iguazú y la sección Encarnación-Posadas : Informe final. Buenos Aires; Asunción. COMIP. 1987.
· Estudios ambientales ;comunidades ícticas, biología pesquera, migraciones de peces del río Alto Paraná, entre progresivas km 1595 y km 1924 / Convenio COMIP-Universidad Nacional de Misiones. Posadas. UNAM. 1987
· Estudio hidrogeológico; configuración de la red freatimétrica. Buenos Aires; Asunción. COMIP. 1987.
· COMIP; INCYTH; Instituto de Ciencias Básicas; Universidad Nacional de Misiones; UNAM; Dirección General de Industria de la provincia de Misiones. Estudio de calidad del agua del río Paraná y sus afluentes principales en el tramo comprendido entre las progresivas 1592 y1927: informe final. Período 1986-1987. Buenos Aires; Ezeiza; Asunción; Posadas. COMIP. ago. 87.
· COMIP; Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria; INTA. Boletín mensual agro meteorológico / Convenio INTA-COMIP. Buenos Aires; Asunción. COMIP. oct 1988. año XXI, nº 245 en adelante. Posteriormente la COMIP se hizo cargo de la carga de los datos meteorológicos, de la recopilación de los datos hidrológicos y de la edición del boletín.
· Proyecto Hidroeléctrico Corpus Christi. Evaluación Económica y Financiera. Informe Final. Knight Piésold & Partners. 1993.
· Descripción del marco legal vigente en el tramo limítrofe del río Paraná y exposición sistemática de la normativa ambiental aplicable al aprovechamiento de Corpus Christi; Digesto de la normativa ambiental vigente aplicable al tramo internacional del río Paraná limítrofe entre la Rep. Argentina y la Rep. del Paraguay. Buenos Aires; Asunción. COMIP. dic 1993.
· Diagnóstico ambiental y propuesta de plan de monitoreo del tramo internacional del río Paraná. Buenos Aires; Asunción. COMIP. ene 1994
· Plan de gestión ambiental del aprovechamiento hídrico de propósitos múltiples Corpus Christi. Buenos Aires. COMIP. feb.1994.
· Síntesis de los estudios ambientales del proyecto Corpus Christi. Buenos Aires; Asunción. COMIP. feb.1994.




( Plebiscito vinculante de la Provincia de Misiones. 1996.)



· Estudio de Prefactibilidad para el aprovechamiento del Río Paraná en Itacurubí y Pindo-í. Síntesis de Resultados Preliminares. Knight Piésold. 1997. Delegación Argentina.
· Estudio Ambiental de la presa de embalse de propósito múltiple de Corpus Christi. HARZA-IATASA-TECMA. 2002.
· Ejecución de las Investigaciones Geotécnicas entre las progresivas 1650 y 1660 del Río Paraná, en el sitio Pindo-í. CONASPIN. 2006
· Por Circular Nº2 de la Comip Llamado a preclasificación consorcios de firmas consultoras nacionales asociadas con extranjeras para la ejecución de la encomienda: “Estudio de factibilidad del Aprovechamiento de Proposito Múltiple Corpus Christi entre las progresivas 1650 y 1660 del Rio Paraná en el sitio alternativo Pindo-í. 2008.



martes, 22 de septiembre de 2009

Intendentes desinformados = Ciudadanos indefensos

Algunos Intendentes de la zona que afectará el futuro complejo hidroeléctrico de Garabi, reconocen no tener información cierta sobre los estudios relacionados con los impactos ambientales, sociales y económicos, inclusive la poca información que recibían era del proyecto Garabi XXI, proyecto que ya fue descartado por los Gobiernos Argentino y Brasilero en 2004, mientras los municipios argentinos seguían detrás de una falacia, y sin contar con información verdadera, para invertir la obra pública en lugares que luego, el nuevo lago lo inunde, del lado Brasilero por lo contrario, la obra pública se orientó por encima de la cota proyectada del verdadero proyecto de Garabi que llevan adelante las estatales EBISA y ELECTROBRAS, si tomamos como ejemplo dos represas se están construyendo sobre el Rio Ijuy, afluente del Rio Uruguay (un poco mayor al arroyo Chimiray), a 40 kilómetros de la frontera argentina la primera denominada Passo de Sao Joao en la localidad de Roque Gonzales RS con una producción de 77mw, una inversión de 100 millones de dólares, y un área inundable de 2060 hectáreas y 30 kilómetros mas adentro la Usina Hidroeléctrica de Sao José en Matto Queimado RS generará 51 MW a un costo de 70 millones de dólares y un área anegable de 2.346 hectáreas y la Subestación de Rebaje en un punto medio de ambas, en la Ciudad de Sao Luis Gonzaga RS, que estarán en funcionamiento a fines del 2010, Un claro ejemplo de micro represas con zonas reducidas de afectación y sin llegar a gastos multimillonarios. Estas nuevas se agregan a la ya existentes Usinas de José Barasuol, Usina Velha, Passo de Ajuricaba, Ijuizinho I, IjuizinhoII, Passo do Inferno, todas sobre el rio ijui y afluentes, sin contabilizar todas las demás que operan en la cuenca del Uruguay
Según la empresa Odebrecht hay en Brasil 587 usinas hidroeléctricas en operación, con capacidad instalada de 70.977 MW. De esas, un 15 % tiene más de 30 años de operación comercial y un 35% entre 20 y 30 años,
Algunas de ellas son
Usina Hidroeléctrica de Itaipu - Rio Paraná, 14.000 MW
Usina Hidroeléctrica São Luiz do Tapajós - Rio Tapajós, 8.381 MW (proyectada)
Usina Hidroeléctrica de Tucuruí - Rio Tocantins, 8.370 MW
Usina Hidroeléctrica de Belo Monte - Rio Xingu, 5.000 MW (3 meses al año) (aprobada)
Usina Hidroeléctrica de Ilha Solteira - Rio Paraná, 3.444 MW
Usina Hidroeléctrica de Jirau - Rio Madeira, 3.300 MW (licitada)
Usina Hidroeléctrica de Xingó - Rio São Francisco, 3.162 MW
Usina Hidroeléctrica Santo Antônio - Rio Madeira, 3.150 MW (licitada)
Usina Hidroeléctrica Paulo Afonso IV - Rio São Francisco, 2.462 MW
Usina Hidroeléctrica de Itumbiara - Rio Paranaíba, 2.082 MW
Usina Hidroeléctrica Teles Pires - Rio Teles Pires, 1820 MW (proyectada)
Usina Hidroeléctrica de São Simão - Rio Paranaíba, 1.710 MW
Usina Hidroeléctrica de Foz do Areia - Rio Iguaçu, 1.676 MW
Usina Hidroeléctrica de Jupiá - Rio Paraná, 1.551 MW
Usina Hidroeléctrica de Itaparica - Rio São Francisco, 1.500 MW
Usina Hidroeléctrica de Itá - Rio Uruguai, 1.450 MW
Usina Hidroeléctrica de Marimbondo - Rio Grande, 1.440 MW
Usina Hidroeléctrica de Porto Primavera - Rio Paraná, 1.430 MW
Usina Hidroeléctrica de Salto Santiago - Rio Iguaçu, 1.420 MW
Usina Hidroeléctrica de Água Vermelha - Rio Grande, 1.396 MW
Usina Hidroeléctrica de Corumbá - Rio Corumbá, 1.275 MW
Usina Hidroeléctrica de Serra da Mesa - Rio Tocantins, 1.275 MW
Usina Hidroeléctrica de Segredo - Rio Iguaçu, 1.260 MW
Usina Hidroeléctrica de Salto Caxias - Rio Iguaçu, 1.240 MW
Usina Hidroeléctrica de Furnas - Rio Grande, 1.216 MW
Usina Hidroeléctrica de Emborcação - Rio Paranaíba, 1.192 MW
Usina Hidroeléctrica de Machadinho - Rio Pelotas, 1.140 MW
Usina Hidroeléctrica de Salto Osório - Rio Iguaçu, 1.078 MW
Usina Hidroeléctrica de Estreito - Rio Grande, 1.050 MW
Usina Hidroeléctrica de Sobradinho - Rio São Francisco, 1.050 MW
Usina Hidroeléctrica Luiz Eduardo Magalhães- Rio Tocantins, 902,5 MW
Usina Hidroeléctrica Henry Borden- Canal do Rio Pinheiros e Rio das Pedras, 889 MW
Usina Hidroeléctrica de Campos Novos - Rio Canoas, 880 MW
Usina Hidroeléctrica de Três Irmãos - Rio Tietê, 807,5 MW
Usina Hidroeléctrica de São Manoel - Rio Teles Pires, 746 MW (proyectada)
Usina Hidroeléctrica de Capivara - Rio Paranapanema, 619 MW
Usina Hidroeléctrica de Taquaruçu - Rio Paranapanema, 526 MW
Usina Hidroeléctrica de Nova Ponte - Rio Araguari, 510 MW
Usina Hidroeléctrica Itaúba – Rio Jacuí, 500,00 MW
Usina Hidroeléctrica de Sinop - Rio Teles Pires, 461 MW (proyectada)
Usina Hidroeléctrica Mascarenhas de Morais - Rio Grande , 458 MW
Usina Hidroeléctrica de Cana Brava - Rio Tocantins, 456 MW
Usina Hidroeléctrica de Itapebi - Rio Jequitinhonha, 450 MW
Usina Hidroeléctrica de Moxotó - Rio São Francisco, 440 MW
Usina Hidroeléctrica de Jaguara - Usina Hidroeléctrica de Jaguara , 424 MW
Usina Hidroeléctrica de Chavantes - Rio Paranapanema, 414 MW
Usina Hidroeléctrica de Miranda - Rio Araguari, 408 MW
Usina Hidroeléctrica de Três Marias - Rio São Francisco, 396 MW
Usina Hidroeléctrica de Volta Grande - Rio Grande, 380 MW
Usina Hidroeléctrica de Irapé - Rio Jequitinhonha, 360 MW
Usina Hidroeléctrica de Rosana - Rio Paranapanema, 353 MW
Usina Hidroeléctrica de Nova Avanhandava - Rio Tietê, 347 MW
Usina Hidroeléctrica de Aimorés - Rio Doce, 330 MW
Usina Hidroeléctrica de Promissão - Rio Tietê, 264 MW
Usina Hidroeléctrica de Dardanelos - Rio Aripuanã, 261 MW (en construcción, conclusión 2010)
Usina Hidroeléctrica de Capivari Cachoeira - Rio Capivari e Rio Cachoeira, 260 MW
Usina Hidroeléctrica de Balbina - Rio Uatumã, 250 MW
Usina Hidroeléctrica de Samuel - Rio Jamari , 242,0 MW
Usina Hidroeléctrica de Boa Esperanca - Rio Parnaíba - 237 MW
Usina Hidroeléctrica de São Roque - Rio Canoas - 214 MW
Usina Hidroeléctrica de Manso - Rio Manso - 212 MW
Usina Hidroeléctrica Leonel de Moura Brizola (Jacuí) – Rio Jacuí, 180,00 MW
Usina Hidroeléctrica Passo Real – Rio Jacuí, 158,00 MW
Usina Hidroeléctrica Garibaldi – Rio Canoas, 150,00 MW
Usina Hidroeléctrica de Bariri - Rio Tietê, 143 MW
Usina Hidroeléctrica de Barra Bonita - Rio Tietê, 141 MW
Usina Hidroeléctrica de Ibitinga - Rio Tietê, 132 MW
Usina Hidroeléctrica Castro Alves - 130 MW,
Usina Hidroeléctrica Dona Francisca – Rio Jacuí, 125 MW
Usina Hidroeléctrica de Fundão - Rio Jordão, 118,0 MW
Usina Hidroeléctrica de Santa Clara - Rio Jordão, 118,0 MW
Usina Hidroeléctrica Salto do Rio Verdinho - Rio Verde, 108,0 MW (en construcción, conclusión 2010)
Usina Hidroeléctrica Salto - GO - Caçu-Itarumã, 108,0 MW
Usina Hidroeléctrica de Euclides da Cunha - Rio Pardo, 109 MW
Usina Hidroeléctrica de Queimado - Rio Preto, 105,0 MW
Usina Hidroeléctrica de Salto Grande - rio Santo Antônio, 102 MW
Usina Hidroeléctrica de Jurumirim - Rio Paranapanema, 98,0 MW
Usina Hidroeléctrica Barra dos Coqueiros - Rio Claro, 90 MW (en construcción, conclusión 2010)
Usina Hidroeléctrica de Paraibuna - Rio Paraibuna - Bacia do Rio Paraíba do Sul, 85 MW
Usina Hidroeléctrica de Canoas I - Rio Paranapanema, 81 MW
Usina Hidroeléctrica de Caconde - Rio Pardo, 80 MW
Usina Hidroeléctrica Coaracy Nunes - Rio Araguari, 78 MW
Usina Hidroeléctrica de Salto Grande - Rio Paranapanema, 74 MW
Usina Hidroeléctrica de Canoas II - Rio Paranapanema, 72 MW
Usina Hidroeléctrica Caçu - Rio Claro, 65 MW ((en construcción, conclusión 2010)
Usina Hidroeléctrica de Santa Clara - Rio Mucuri, 60 MW
Usina Hidroeléctrica de São João - Rio Chopim, 60 MW
Usina Hidroeléctrica de Rosal - Rio Itabapoana, 55 MW
Usina Hidroeléctrica de Camargos - Rio Grande, 48 MW
Usina Hidroeléctrica de Cachoeirinha - Rio Chopim, 45 MW
Usina Hidroeléctrica Canastra – Rio Santa Maria, 44,00 MW
Usina Hidroeléctrica Barra Bonita - Rio Tietê, 36,02 MW
Usina Hidroeléctrica de Espora - Rio Corrente, 32 MW
Usina Hidroeléctrica de Limoeiro - Rio Pardo, 32 MW
Usina Paulista Queluz de Energia – Rio Paraíba do Sul, 30 MW
Usina Paulista Lavrinhas de Energia – Rio Paraíba do Sul, 30 MW
Usina Hidroeléctrica Irara – Rio Claro, 30 MW
Usina Hidroeléctrica Jataí - Rio Claro, 30 MW
Usina Hidroeléctrica de Porto Góes - Rio Tietê, 24,6 MW
Usina Hidroeléctrica de Rasgão - Rio Tietê, 22 MW
Usina Hidroeléctrica Retiro Velho - Rio Prata, 20 MW (Fase Final de Construcción)
Pequena Central Hidroeléctrica Santa Rosa - Rio Grande, Cordeiro - Rio de Janeiro, 30 MW
Usina Hidroeléctrica Jaguari - Rio Jaguari - Bacia do Rio Paraíba do Sul, 27,6 MW
Usina Hidroeléctrica de Piau - Rios Pinho e Piau, 18 MW
Central Hidroeléctrica do Oeste de Santa Catarina - Rio das Antas, 16,5 MW
Usina Hidroeléctrica de Gafanhoto - Rio Pará, 13 MW
Usina Hidroeléctrica Bugres – Rios Santa Maria e Santa Cruz, 11,50 MW
Usina Hidroeléctrica de Peti - Rio Santa Bárbara, 9 MW
Usina Hidroeléctrica de Rio das Pedras - Rio das Velhas, 9 MW
Usina Hidroeléctrica de Poço Fundo - Rio Machado, 9 MW
Usina Hidroeléctrica de Garcia - Angelina,8 MW
Usina Hidroeléctrica de Joasal - Rio Paraibuna, 8 MW
Usina Hidroeléctrica de Tronqueiras - Rio Tronqueiras, 8 MW
Usina Hidroeléctrica de Martins - Rio Uberabinha, 8 MW
Usina Hidroeléctrica de Moji-Guaçu - Rio Moji-Guaçu, 7 MW
Usina Hidroeléctrica de Cajuru - Rio Pará, 7 MW
Usina Hidroeléctrica de São Bernardo - Rio São Bernardo, 7 MW
Usina Hidroeléctrica da Derivação do Rio Jordão - Rio Jordão, 6,5 MW
Usina Hidroeléctrica Capão Preto - Ribeirão dos Negros e Rio do Quilombo, 5,52 MW
Usina Hidroeléctrica Santana - Rio Jacaré-Guaçu, 4,32 MW
Usina Hidroeléctrica Caju - Rio Xanxerê, 4 MW
Usina Hidroeléctrica Capingüí – Rio Capingüí, 4 MW
Usina Hidroeléctrica de Paraúna - Rio Paraúna, 4 MW
Usina Hidroeléctrica de Pandeiros - Rio Pandeiros, 4 MW
Usina Hidroeléctrica de Paciência - Rio Paraibuna, 4 MW
Usina Hidroeléctrica de Marmelos - Rio Paraibuna, 4 MW
Usina Hidroeléctrica Ernestina – Rio Jacuí, 3,70 MW
Usina Hidroeléctrica Passo Ajuricaba – Rio Ijui, 3,70 MW
Usina Hidroeléctrica Izabel - Rio Sacatrapo, 3,3 MW
Usina Hidroeléctrica de Tombos - Rio Carangola, 2,88 MW
Usina Hidroeléctrica Luiz Dias - Rio Luorenço Velho, 2,4 MW
Usina Hidroeléctrica Chibarro - Rio Chibarro, 2,28 MW
Usina Hidroeléctrica do Lobo - Rio do Lobo e Rio Itaqueri, 2,1 MW
Usina Hidroeléctrica de Dona Rita - Rio Tanque, 2 MW
Usina Hidroeléctrica de Salto de Morais - Rio Tijuco, 2 MW
Usina Hidroeléctrica de Sumidouro - Rio Sacramento, 2 MW
Usina Hidroeléctrica de Anil - Rio Jacaré, 2 MW
Usina Hidroeléctrica de Machado Mineiro - Rio Pardo, 2 MW
Usina Hidroeléctrica de Xicão - Rio Santa Cruz, 2 MW
Usina Hidroeléctrica Santa Rosa – Rio Santa Rosa, 1,90 MW
Usina Hidroeléctrica Guarita – Rio Guarita, 1,70 MW
Usina Hidroeléctrica Herval – Rio Cadeia, 1,40 MW
Usina Hidroeléctrica do Rio Novo – Rio Novo, 1,28 MW
Usina Hidroeléctrica Cachoeira do Salto – Rio do Braço, 1,2 MW
Usina Hidroeléctrica Forquilha – Rio Forquilha, 1,10 MW
Usina Hidroeléctrica Toca – Rio Santa Cruz, 1,10 MW
Usina Hidroeléctrica Passo do Inferno – Rio Santa Cruz, 1,10 MW
Usina Hidroeléctrica Ijuizinho – Rio Ijuizinho, 1 MW
Usina Hidroeléctrica Ivaí – Rio Ivaí, 0,70 MW
Usina Hidroeléctrica Sede – Rio Potiribu, 0,70 MW
Usina Hidroeléctrica de Bocaina - Rio Bravo, 0,62 MW
Usina Hidroeléctrica Monjolinho - Rio Monjolinho, 0,60 MW
Usina Hidroeléctrica Três Saltos - Rio Taló, 0,60 MW
Usina Hidroeléctrica de Sodré - Rio Piagui, 0,60 MW

Y si mencionamos algunas represas Argentinas
HIDROELÉCTRICA RÍO JURAMENTO S.A. (represas Cabra CORRAL, EL Tunal y Peñas Blancas);
HIDROELÉCTRICA TUCUMÁN S.A. (represas El Cadillal, Pueblo Viejo y Escaba);
HIDROELÉCTRICA RÍO HONDO S.A. (represas Rio Hondo y Los Quirogas)
HIDROTÉRMICA SAN JUAN S.A. (Hullum)
HIDROELÉCTRICA DIAMANTE S.A. (Aguas del Toro, Reyunos y El Tigre)
HIDROELÉCTRICA LOS NIHUILLES S.A. (NIHUIL I-II-III)
HIDROELÉCTRICA FLORENTINO AMEGHINO S.A.
HIDROELÉCTRICA FUTALEUFÚ
HIDROELÉCTRICA CERROS COLORADOS (Planicie Banderitas, Portezuelo grande, Loma de La Lata y El Chañar)
HIDROELÉCTRICA EL CHOCÓN S.A. (Arroyito y El Chocón)
HIDROELÉCTRICA PIEDRA DEL ÁGUILA S.A.
HIDROELÉCTRICA ALICURÁ S.A.
NUCLEOELÉCTRICA ARGENTINA S.A. (Río Grande)
HIDROELÉCTRICA PICHI PICUN LEUFÚ S.A.
SALTO GRANDE
YACYRETÁ
TOTAL 29 REPRESAS QUE PRODUCEN 7000 MW/H!
EL RECORD DE 19566 MW /H es el máximo gastado todo el país y su generación se integra
6,9% NUCLEAR;
55,4% TÉRMICA
35% HIDROELÉCTRICA



Publicado por
- Diario Rio Uruguay, Concordia Entre Rios el 24 de Septiembre de 2009
- Agencia DiaUno y Diario Uno de Concordia Entre Rios el 6 de Octubre 2009

martes, 8 de septiembre de 2009

Verdades y Mentiras de Garabi

Misiones fue pionera en construir represas para aprovechamiento hidráulico y energético (arroyo Tupicua en Wanda y Chimiray en el Establecimiento La Cachuera en Apóstoles), sin olvidar los proyectos de micro represas en nuestros arroyos de la Facultad de Ingeniería, Unam-Obera paralizados a mediados de la década de los 80, y la represa de Urugua-i (sin comentarios); tiempos lejanos donde los Funcionarios Públicos proyectaban a futuro, obras de gran utilidad a bajos costo y menor daño ecológico, todo un desafío para la actualidad.
Mientras los Misioneros votábamos el No a Corpus y otras represas, nuestro vecino país aprovechado la naturaleza y las características del Rio Uruguay y sus afluentes, construyeron varias represas hidroeléctricas entre otras Barra Grande(inaugurada en el año 2000 con 690 MW de potencia instalada y un área inundable de 77,3 km2, sin olvidarnos que 1km2 es igual a 100 hectáreas), Machadinho (2001, 1060 MW,56 km2), Ita (2002, 1315 MW, 141 km2), sin mencionar las innumerables represas de menor tamaño diseminadas en la cuenca del Rio Uruguay, como así también otras proyectadas o en ejecución entre otras Passo Cadena (104 MW, 45,5 km2), Pai Quere (292 MW, 61,25 km2), Foz de Chapeco (855 MW, 70 km2), Itapiranga (724 MW, 61 km2), Roncador (2800 MW, 1155 km2).
Ya en la década del 30, se realizaban los primeros estudios factibilidad para realizar una represa sobre el Rio Uruguay, recién en 1972 se firma un primer tratado binacional para el aprovechamiento hidroeléctrico de este rio, son las empresas estatales Agua y Energía (ARG) y Electrobras (BR) quienes presenta el proyecto de un complejo hidroeléctrico integradas por las represas de San Pedro, Garabi y Roncador-Panambi, este ultimo seleccionado como el más conveniente. Estos estudios pasan a segundo plano con la construcción y puesta en funcionamiento de Salto Grande, El Chocon, Yacireta, Atucha I y II , en 1998 la empresa Enron gana la licitación para construir dos grandes Conversoras Eléctricas de alta tensión de 50 a 60 ciclos y la red que una los sistemas de alta tensión entre ambos países en la localidad de Garruchos y junto a la Empresa ABB, también tienen previsto la construcción de la represa Garabi, realizando la inversión y financiamiento de la misma, estipulando el Gobierno Menemista una explotación de estas empresas por el termino de 25 años, (osea los estados no ponían dinero y a los 25 años se hacían cargo de la represa), el advenimiento del Gobierno de De La Rua disipo el proyecto, ya que se presume que la vida útil de esta represa es de 25 años, entonces el gobierno limitaba a 15 años la explotación privada, quedando 10 años para la explotación estatal, luego habría que renovar toda la parte generadora, no tanto así la mampostería que tiene una vida útil mayor (en otras palabras el dique), esta propuesta no avanzo.
En 2002 Garabi es incluido como una obra de infraestructura dentro del plan IIRSA (sigla del plan Integración de la Infraestructura Regional de Sud América nacido en el año 2000 en la reunión de Presidentes de Sud América, propuesto por el B.I.D.
En 2003, la consultora Cenec-Denison presentó el denominado proyecto Garabí XXI, que básicamente tomo el proyecto original y modificó la cota de 94 a 74: contempla dos diques sobre el Uruguay en Garruchos (Corrientes) y en San María (Misiones), 900 MW cada una.
En 2004 la empresa argentina IMPSA (Industrias Metalúrgica Pescarmona S A) presenta un nuevo proyecto de Garabi a cota 82,5 y una potencia instalada de 900 MW y para completar el complejo generador, se construiría San Javier (a cota 110 metros y 900 MW) y Santa Rosa (a cota 130 metros y 900 MW) dando un total de 2700 MW y una producción de energía media anual de 13.800 GWh/año a un costo total del complejo U$S 3.000.000.000, inundando un total 73.000 has.
La brasileña Camargo Correa presentó una oferta por US$ 1.500 millones para hacerse cargo de la construcción de la represa. Camargo Correa propone financiar la construcción de la represa hidroeléctrica de Garabí en forma inmediata. Camargo ya es dueña en la Argentina de la cementera Loma Negra y lidera en la industria textil con Alpargatas y contaría con el apoyo de la Unión Industrial Argentina.
La crisis energética apuro la decisión de la actual Presidenta, aunque es la sexta vez que un presidente argentino anuncia el inicio de Estudios de factibilidad para la concreción del proyecto Garabi, será la definitiva
Dejando para otra oportunidad el lado negativo de las represas, impacto ambiental, enfermedades existentes en represas aguas arriba de Garabi, sin lugar a duda una discusión que tendría que darse ahora, para no repetir los errores de otras represas.

GERARDO I. SOLARI DNI 20553626

FUENTES : Sec. de Energía, UIA, IMPSA, IIRSA, Fundacion Mott, Mbigua y Proteger

Publicado por la Revista Periodismo Ciudadano
lunes 15 de septiembre de 2008